En una terraza abierta, la funda no solo debe cubrir: tiene que quedarse en su sitio cuando sopla el viento y dejar respirar el material por debajo. Si cada semana acabas recogiendo la tela del suelo o vaciando agua acumulada en la parte superior, el problema no es la temporada, es la elección del tejido y de los cierres.
Antes de comprar conviene medir la pieza que vas a cubrir con el mobiliario ya colocado en su sitio definitivo, no plegado. Una mesa con sillas arrimadas ocupa más de lo que parece y una funda ajustada de más se rasga en los vértices con la primera racha fuerte. Deja siempre unos centímetros de holgura y comprueba que el bajo llegue hasta el suelo o hasta la pata, sin quedar a media altura donde el viento encuentra agarre.
Qué mirar en el tejido
El gramaje importa, pero no es lo único. Un tejido de 200 a 260 gramos por metro cuadrado suele bastar para terrazas urbanas; por debajo, la tela ondea y se marca con las esquinas de la mesa. Busca tejidos con recubrimiento por ambas caras y costuras selladas: si la cara interior no está tratada, la humedad de la noche se cuela por las puntadas y aparece moho en primavera. El color claro refleja mejor el sol de invierno y disimula menos el polvo, pero también muestra antes las manchas de resina o de hojas.
Cierres y sujeciones que aguantan
Los cierres con cordón elástico y tope de ajuste rinden mejor que las gomas simples porque permiten tensar la funda hasta que la tela deja de flamear. Si la terraza recibe viento de forma constante, añade dos puntos de anclaje bajos: puedes atar el cordón a la propia pata del mueble o pasar una cuerda fina por las anillas inferiores y fijarla a un peso en el suelo. No hace falta taladrar la barandilla ni la pared para esto.
Para evitar bolsas de agua en la parte superior, coloca un objeto blando y elevado en el centro del mueble antes de cubrirlo, o elige fundas con una ligera inclinación en el vértice. Revisa las costuras expuestas al sol de invierno cada pocas semanas: el hilo se degrada antes que la tela y una costura abierta deja pasar el agua por capilaridad.
Si tu terraza combina mobiliario que se queda fuera con piezas que guardas en el trastero, revisa también cómo almacenar las sillas de jardín sin manchas y, si necesitas orientación sobre fundas o sujeciones concretas, puedes escribirnos antes de la temporada fría.